Intentas orar, pero tu mente se llena de viejos juicios y temores de la vida que te hacen sentir lejos de Dios. Sientes que Dios no te escucha y no sientes deseos de volver a la iglesia a la que un día asistías debido a que crees que no cumples con el molde perfecto.
Este bloqueo constante se llama La Sombra del Pasado. Es esa voz que te repite que estás demasiado sucio o distraído para volver a conectar con lo Sagrado.Tus intentos de regresar fallaron porque intentabas encajar en estructuras rígidas que ya no responden a los desafíos de tu vida diaria.